Esa sensación de que hablas y tu pareja no te entiende, o que una pequeña diferencia de opinión se convierte en una gran discusión, es más común de lo que crees.
Muchas parejas llegan a un punto donde sienten que la comunicación se ha roto, que caminan sobre cáscaras de huevo o que simplemente es mejor quedarse en silencio para evitar otro conflicto.
Si te sientes así, no estás solo y, lo más importante, hay un camino para reencontrar la conexión.
La base de una relación sana y feliz no es la ausencia de problemas, sino la capacidad de enfrentarlos juntos.
Y para eso, la comunicación es la herramienta principal. Aquí vamos a ver cómo las estrategias de comunicación asertiva en pareja pueden cambiar por completo la dinámica de tu relación, permitiéndote expresar tus necesidades y escuchar las de tu pareja desde un lugar de respeto y amor.
¿Por qué es tan difícil comunicarse en pareja a veces?
Antes de ver las soluciones, es útil entender por qué nos cuesta tanto trabajo comunicarnos.
A veces, la rutina, el estrés del día a día aquí en Medellín o en cualquier lugar y las responsabilidades nos van desconectando.
Sin darnos cuenta, empezamos a acumular pequeños resentimientos o malentendidos que se convierten en una barrera invisible.
Algunos de los obstáculos más comunes son:
- Asumir en lugar de preguntar: Creemos saber lo que el otro piensa o siente, y reaccionamos a nuestra suposición, no a la realidad.
- El miedo a la vulnerabilidad: Expresar lo que realmente sentimos nos hace sentir expuestos, y tememos que nuestra pareja nos juzgue o no nos entienda.
- Patrones aprendidos: Repetimos las formas de comunicarnos que vimos en nuestra familia de origen, que no siempre son las más saludables.
- Diferentes estilos de comunicación: Quizás uno de los dos es más directo y el otro necesita más tiempo para procesar sus emociones antes de hablar.
- Escuchar para responder, no para entender: En medio de una discusión, a menudo estamos pensando en nuestro siguiente argumento en lugar de escuchar de verdad lo que la otra persona intenta decirnos.
Reconocer estos obstáculos en tu propia relación es el primer paso. No se trata de buscar culpables, sino de entender la dinámica para poder transformarla.
Qué es realmente la comunicación asertiva (y qué no es)
Existe una idea equivocada de que ser asertivo es ser directo hasta el punto de ser brusco, o decir siempre lo que uno piensa sin filtro. Pero eso no es asertividad, es agresión.
Ser asertivo significa expresar tus pensamientos, sentimientos y necesidades de una manera clara, honesta y respetuosa, reconociendo al mismo tiempo que tu pareja también tiene sus propios pensamientos, sentimientos y necesidades, que son igual de válidos.
Como puedes ver, la comunicación asertiva es la única que construye puentes en lugar de muros. Se trata de trabajar en equipo, no de ganar una batalla.
7 estrategias prácticas de comunicación asertiva para aplicar hoy mismo
Mejorar la comunicación no sucede de la noche a la mañana, es una habilidad que se practica.
Pero puedes empezar a implementar pequeños cambios que tendrán un gran impacto. Aquí tienes algunas estrategias concretas.
1. Usar el “yo siento” en lugar del “tú haces”
Esta es una de las técnicas más poderosas. Cuando empezamos una frase con “Tú siempre…” o “Tú nunca…”, la otra persona se pone a la defensiva de inmediato.
Siente que la están atacando y la conversación se convierte en una pelea.
En cambio, al empezar con “Yo siento…”, estás hablando de tu propia experiencia emocional, y eso es indiscutible.
Estás compartiendo tu vulnerabilidad en lugar de lanzar una acusación.
- En vez de: “Tú nunca me ayudas en la casa, todo lo tengo que hacer yo”.
- Prueba con: “Yo me siento abrumada y agotada con las tareas del hogar, y me gustaría que hiciéramos un plan juntos para repartirlas”.
La segunda opción abre la puerta a la colaboración, mientras que la primera la cierra de golpe.
2. La escucha activa: oír no es lo mismo que escuchar
La escucha activa es un regalo que le das a tu pareja. Significa prestarle toda tu atención, no solo a sus palabras, sino a su lenguaje corporal y a las emociones que hay detrás.
Cuando tu pareja te habla, deja el celular, apaga la televisión y mírale a los ojos.
Algunas técnicas de escucha activa son:
- Parafrasear: Repetir con tus propias palabras lo que acabas de escuchar para asegurarte de que lo has entendido bien. “Entonces, si te entiendo bien, lo que te molestó fue que sentiste que no tomé en cuenta tu opinión, ¿es así?”.
- Hacer preguntas abiertas: Preguntas que invitan a una respuesta más elaborada que un simple “sí” o “no”. Por ejemplo: “¿Cómo te sentiste cuando pasó eso?” o “¿Qué es lo que más te preocupa de esta situación?”.
- Validar sus sentimientos: Más adelante veremos esto con más detalle, pero es parte de la escucha.
3. Elegir el momento y el lugar adecuados
¿Cuántas discusiones han empezado porque uno de los dos intentó hablar de algo importante en el peor momento posible?
Después de un día estresante en el trabajo, con el cansancio del tráfico o justo antes de dormir, no son los mejores escenarios para conversaciones difíciles.
Acuerden un momento para hablar en el que ambos estén tranquilos y puedan dedicarse tiempo sin interrupciones.
A veces, simplemente decir “Esto es importante para mí y me gustaría que lo habláramos, ¿te parece si buscamos un momento este fin de semana con un café?” puede cambiar por completo el resultado de la conversación.
4. Aprender a poner límites con amor
La asertividad también implica saber decir “no” y establecer límites saludables.
En una pareja, los límites no son para alejar al otro, sino para cuidar de uno mismo y, por lo tanto, de la relación.
Un límite puede ser sobre tu tiempo, tu espacio personal o cómo te gusta que te traten.
Por ejemplo, si durante las discusiones tu pareja tiende a levantar la voz y eso te bloquea, puedes decir de forma calmada: “Te quiero y quiero entenderte, pero cuando levantas la voz me asusto y no puedo pensar con claridad.
Te pido por favor que hablemos en un tono más bajo. Si no, necesitaré tomarme un momento para calmarme y luego seguimos”.
5. Validar las emociones del otro, aunque no estés de acuerdo
Validar no significa estar de acuerdo. Significa reconocer que los sentimientos de tu pareja son reales y legítimos para ella, incluso si tú ves la situación de otra manera. Es una de las formas más potentes de mostrar empatía.
Frases como “Entiendo que te sientas así”, “Tiene sentido que eso te haya dolido” o “Veo por qué estás tan frustrado” pueden desactivar un conflicto al instante.
Le estás diciendo a tu pareja: “Te veo, te escucho y tus sentimientos me importan”. Después de validar, es mucho más fácil buscar una solución juntos.
6. Enfocarse en el problema, no en la persona
En el calor de una discusión, es fácil caer en la trampa de los ataques personales. Empezamos a sacar trapos sucios del pasado o a criticar el carácter del otro. Esto es muy destructivo para la relación.
La clave es recordar que son ustedes dos contra el problema, no el uno contra el otro.
Mantengan la conversación centrada en el asunto específico que están tratando de resolver.
En lugar de decir “Eres un desconsiderado”, intenta “Cuando llegaste tarde sin avisar, sentí que mi tiempo no era importante para ti.
Hablemos de cómo podemos comunicarnos mejor en estas situaciones”.
7. Buscar soluciones juntos: el enfoque de equipo
Una vez que ambos se han expresado y se han sentido escuchados y validados, el siguiente paso es buscar una solución en la que ambos ganen.
No se trata de que uno ceda y el otro gane, sino de encontrar un punto medio creativo que funcione para los dos.
Puedes usar preguntas como:
• “¿Qué podemos hacer diferente la próxima vez?”
• “¿Cuál sería una solución justa para ambos?”
• “¿Qué necesitas de mí para que esto funcione?”
Este enfoque colaborativo refuerza la idea de que están en el mismo equipo, trabajando por el bienestar de su relación.
El lenguaje no verbal: lo que tu cuerpo le dice a tu pareja
La comunicación va mucho más allá de las palabras. Se dice que más del 80% de lo que comunicamos lo hacemos a través de nuestro cuerpo.
Puedes estar diciendo las palabras más asertivas del mundo, pero si tu cuerpo dice lo contrario, tu pareja recibirá un mensaje contradictorio.
Presta atención a tu lenguaje no verbal durante una conversación:
- Contacto visual: Mantener un contacto visual suave demuestra que estás presente y conectado.
- Postura: ¿Estás con los brazos cruzados y el cuerpo alejado? Eso comunica defensa. Una postura abierta y relajada invita a la cercanía.
- Tono de voz: Un tono calmado y cálido es mucho más efectivo que uno sarcástico o irritado.
- Contacto físico: A veces, un toque suave en el brazo o la mano puede comunicar apoyo y calmar la tensión, siempre que ambos se sientan cómodos con ello en ese momento.
Ser consciente de estas señales en ti y en tu pareja te dará mucha más información sobre lo que realmente está pasando en la conversación.
¿Y si la comunicación asertiva no funciona? Cuándo buscar ayuda profesional
Poner en práctica estas estrategias requiere esfuerzo y paciencia de ambos. Habrá momentos en que les saldrá muy bien y otros en los que volverán a caer en viejos patrones. Es normal. Lo importante es seguir intentándolo.
Sin embargo, hay situaciones en las que, a pesar de los mejores esfuerzos, la comunicación sigue estancada. Si sienten que:
- Tienen las mismas discusiones una y otra vez sin llegar a ninguna parte.
- El resentimiento y la distancia emocional siguen creciendo.
- Se sienten constantemente criticados o invalidados.
- Han pasado por una traición o una crisis que no logran superar solos.
- La idea de separarse aparece con frecuencia.
Puede ser el momento de buscar un espacio neutral y seguro con un profesional.
La terapia de pareja no es para “salvar” relaciones rotas, es para darles a las parejas las herramientas que necesitan para comunicarse mejor y construir la relación que ambos desean.
A veces, una perspectiva externa y experta puede iluminar los puntos ciegos que ustedes no logran ver.
El camino para construir una comunicación más sana y amorosa en tu relación empieza con un pequeño paso.
Empieza con la decisión de querer entender y ser entendido. Tu relación es uno de los pilares más importantes de tu vida y merece ser cuidada.
Si sientes que tú y tu pareja necesitan una guía en este proceso, o si quieres trabajar en tus propias habilidades de comunicación de forma individual, estoy aquí para ayudarte.
Podemos explorar juntos las herramientas que necesitan en un entorno seguro y de confianza. No esperes a que la desconexión sea más grande.
Puedes pedir una consulta, solicitar información sobre mis talleres individuales y grupales, o agendar una asesoría para empezar a construir el puente de regreso el uno hacia el otro.

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